La Fundación Diáspora Solidaria es una organización feminista sin fines de lucro radicada en los Países Bajos. Trabajamos por la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+ migrante de origen latinoamericano e hispanohablante, tanto en los Países Bajos como en nuestros países de origen.
Nuestra labor no se centra en la atención individual ni en la prestación de servicios sociales, sino en el trabajo colectivo desde una perspectiva feminista, migrante y de derechos humanos. Desarrollamos procesos de formación, articulación e incidencia orientados a fortalecer la organización y la voz política de las comunidades migrantes.
Las personas migrantes se enfrentan a múltiples desafíos a lo largo de sus procesos migratorios. Las barreras idiomáticas, el desconocimiento del sistema y de la legislación local, junto con el choque cultural, dificultan el acceso a derechos básicos y al apoyo de las instituciones locales. Asimismo, los prejuicios presentes en las sociedades de acogida suelen traducirse en discriminación, exclusión o rechazo, dando lugar a distintas formas de violencia, incluida la violencia institucional.
Dentro de la comunidad migrante, las mujeres y las personas LGBTQ+ enfrentan formas específicas e interseccionales de discriminación y violencia por razones de género, orientación sexual, identidad o expresión de género. Por ello, consideramos fundamental visibilizar estas realidades, porque solo reconociendo los problemas podemos enfrentarlos y transformarlos.
Además de acompañar y fortalecer a las comunidades migrantes, promovemos el intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas entre América Latina y los Países Bajos en materia de derechos humanos, igualdad de género y prevención de las violencias basadas en género. Reconocemos el valor de los aprendizajes desarrollados por los movimientos feministas y las organizaciones de derechos humanos latinoamericanas, y buscamos contribuir al fortalecimiento de las respuestas institucionales, las políticas públicas y el acceso a la justicia para las víctimas de violencia de género.
Trabajamos por la promoción de la igualdad de derechos, la justicia social, la autonomía y la dignidad humana. Para ello, construimos comunidad y creamos espacios seguros donde intercambiar experiencias, compartir conocimientos y tejer redes de apoyo que permitan a las personas migrantes desarrollarse plenamente e integrarse en sus comunidades de acogida sin renunciar a sus raíces ni a su identidad cultural.
Creemos que el desarrollo pleno de las personas migrantes no solo enriquece culturalmente a las sociedades de acogida, sino que también fortalece sus contribuciones culturales, sociales y económicas. Asimismo, fortalece sus capacidades para una eventual reintegración en caso de un retorno voluntario a sus países de origen.
Desarrollamos nuestro trabajo y activismo a través de la comunicación, el arte y la cultura, entendidos como ámbitos de expresión, memoria, encuentro, transformación social e incidencia política. Concebimos estas herramientas como espacios para fortalecer la identidad migrante, promover el diálogo intercultural y generar reflexión crítica sobre los desafíos que enfrentan nuestras comunidades.
Sostenemos, como principio irrenunciable, que migrar es un derecho humano.