Violencia económica
La violencia económica es una forma de violencia de género que busca controlar, limitar o anular la autonomía material de una persona. Se manifiesta a través del control del dinero, la prohibición de trabajar o estudiar, la apropiación de ingresos, la generación de deudas forzadas o la dependencia económica impuesta.
Esta forma de violencia es especialmente frecuente en contextos migratorios, donde existen desigualdades adicionales de poder vinculadas al idioma, el estatus migratorio, el conocimiento del sistema y las redes de apoyo.
En muchos casos, mujeres migrantes llegan a los Países Bajos para vivir con sus parejas, quienes ya conocen el sistema, gestionan los trámites, el idioma, la vivienda y los aspectos administrativos. Esta situación puede generar una dependencia inicial que, con el tiempo, se transforma en una herramienta de control.
Cuando comienzan los conflictos o la violencia, muchas mujeres se enfrentan a una realidad muy dura: no cuentan con recursos propios, no tienen acceso a una vivienda alternativa y, si deciden irse, pueden quedar en situación de calle o de extrema vulnerabilidad. A esto se suma, en algunos casos, el miedo a perder el permiso de residencia o a no comprender cómo funcionan las instituciones.
Esta forma de violencia no solo afecta la supervivencia material, sino que debilita la autoestima, limita las opciones de salida y refuerza otras violencias, como la psicológica y la digital. Reconocer la violencia económica como una forma grave de violencia de género es fundamental para garantizar la autonomía y la dignidad de las mujeres migrantes.
Ejemplos concretos
- Impedir trabajo, estudios o aprendizaje del idioma.
- Controlar gastos mínimos o exigir explicaciones.
- Negar dinero para necesidades básicas propias o de hijos.
- Utilizar dinero como castigo, presión o chantaje.
Consecuencias
- Pérdida de autonomía, autoestima debilitada, dependencia.
- Refuerza otras violencias, como la psicológica y digital.
Contexto migrante/legal
- Muy frecuente en mujeres migrantes que dependen de pareja para vivienda, permisos y trámites.
- Salir de la relación puede significar quedar sin recursos o perder estatus migratorio.