Historia de la organización

 

Diáspora Solidaria fue fundada en el 2006 por la antropóloga feminista Patricia Vera, quien durante muchos año investigó activamente al movimiento de mujeres migrantes y exiliadas en los Países Bajos. Su experiencia de trabajo demostró que las mujeres hacen un gran aporte invisible pero efectivo para mejorar la posición de sus familias en los países de origen. Junto con eso, muestran una actitud solidaria en relación al desarrollo social de sus comunidades.

 

A través de innumerables iniciativas solidarias (filantrópicas), las mujeres latinas reúnen dinero para enviar a sus países de origen. Sin embargo, muchas veces no saben a quién enviar los fondos recaudados o cómo hacerlo de manera efectiva. Otras veces es difícil encontrar un proyecto valioso en América Latina con el cual se puedan identificar y ver el resultado de su apoyo a través de un contacto directo y transparente.

 

Durante una jornada de estudio organizada por cordaid, en Junio de 2006, para crear una plataforma de organizaciones de migrantes latinos, Patricia Vera tomó la iniciativa de crear un fondo de la diáspora para movilizar recursos para apoyar iniciativas de mujeres y jóvenes en Latinoamérica. Para impulsar la plataforma de migrantes latinos, Cordaid encargó realizar una investigación sobre la situación de los migrantes y sus organizaciones. A partir de este estudio, la Fundación de la Diáspora Solidaria decide indagar sobre la conducta filantrópica de estas organizaciones y su potencial, desde una perspectiva de género.

 

Durante su primer año de vida (2007), gracias a un apoyo inicial de Mama Cash, la Diáspora Solidaria pudo registrarse e iniciar de inmediato actividades de difusión e información en Holanda. Se establecieron alianzas con numerosas organizaciones, entre las que cabe mencionar: la Plataforma de Organizaciones Latinoamericanas en Holanda (POLH), Organización de Actividades de América Latina (OLAA), Noticias, Mind (Migrant Women in Development) , Ayni, Tye International, los Fondos Latinoamericanos Autónomos de Mujeres y Redes Temáticas por los Derechos de las Mujeres.

 

El terremoto ocurrido en Perú en el año 2007, significó para la Fundación un desafío, puesto que organizaciones de mujeres de las regiones afectadas escribieron al Fondo Latinoamericano de la Diáspora, solicitando apoyo directo. Por otra parte, en los Países Bajos, mucha gente y organizaciones de la diáspora contactaron a la Fundación de la Diáspora Solidaria porque sentían la necesidad de enviar dinero y materiales, sin saber a dónde ni cómo hacerlo. De esa manera, la Fundación canalizó los apoyos financieros, en colaboración con el Centro Flora Tristán de Perú. Y se realizó una campaña para que los recursos que la diáspora latina reuniera fueran dirigidos a las organizaciones de mujeres, para esto hicimos una alianza con la Federación de Mujeres Campesinas, Rurales, Indígenas, Nativas y Artesanas del Perú (FEMUCARINAP) y se entregó en forma conjunta y directa, a las mujeres trabajadoras temporeras de las comunidades afectadas de la Provincia de Ica, Perú.

 

La Fundación también participó como invitada en eventos estratégicamente importantes, como: “Women Unlimited- Unfinished Business”, organizado por Hivos, la presentación del informe de investigación sobre Mujeres, Filantropía y Diáspora, realizada por Mama Cash; la reunión de los Fondos Latinoamericanos de Mujeres en Ciudad de México y en las Primeras Jornadas Internacionales sobre Explotación Sexual de Mujeres, organizado por la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres en Barcelona

En concordancia con la razón fundamental de la existencia de la Fundación, de ser un puente solidario entre las mujeres de la diáspora latina y el movimiento por el avance de los derechos de las mujeres en América Latina, se realizaron en Holanda, presentaciones convocando a diferentes grupos de diásporas latinas; contando con la participación de Amalia Fischer, directora del Fondo de Mujeres de Brasil, la directora de la Asociación de Mujeres de la Amazonía Peruana, Sara Mandujano, directora del Fondo Alquimia de Chile, Anna Kok , del proyecto “Albergue La Leona” para mujeres víctimas de violencia. En estos eventos, participaron en su mayoría mujeres de diversos países de origen: chilenas, mexicanas, argentinas, venezolanas, ecuatorianas y holandesas que tienen lazos con América Latina. También estuvieron presentes algunos hombres chilenos residentes en Holanda. Durante estos encuentros se presentaron las iniciativas de grupos de mujeres para mejorar la condición de las mujeres y promover sus derechos en los diversos países de América Latina. El énfasis de las discusiones estuvo en temas como el movimiento feminista y la necesidad de desarrollar la filantropía feminista o solidaridad entre mujeres.

 

También se establecieron alianzas para trabajar de manera conjunta y coordinada con otras Fundaciones de la diáspora latinoamericana, como es el caso de la Fundación Pichimapu, con sede en Barcelona, que apoya iniciativas de organizaciones mapuches, en Chile, de tal manera que el Fondo para las mujeres de Chile, Alquimia, bien puede beneficiarse de los recursos que provienen de la mencionada Fundación, porque Alquimia recibe más proyectos de los que puede financiar y muchos de ellos provienen de grupos de mujeres mapuches.

 

La Sede en Cataluña

Hacia fines del año 2007, se constituyó la sede en Barcelona, Cataluña, España; conformando un equipo base, con la participación de mujeres latinas inmigrantes. En el primer semestre del año 2008, se inscribió en los registros legales de la Generalitat, como Asociación Diáspora Solidaria. Se realizaron acciones para conformar la Red de Mujeres Latinas en Europa, sede Barcelona y la Asociación DS, forma parte del equipo impulsor del Primer Encuentro de Mujeres Latinas en Cataluña a realizarse en Noviembre de 2008 en Barcelona.

 

2020: Refundación.

 

Tras un largo periodo de receso, a fines de 2019 Nicole van Baal, Mónica Barraza M. y Andrea Chehade, quienes habían fundado el colectivo Chile Despertó Holanda tras el moviendo social de octubre ocurrido en Chile, deciden hablar con Patricia para refundar la Fundación Diáspora Solidaria. Existía la necesidad organizar actividades feministas y desarrollar la filantropía feminista o solidaridad entre mujeres. Si bien se podría haber creado una nueva fundación, todas concordaron que no se podía perder el trabajo realizado por la Diáspora y que era necesario reactivar las alianzas estratégicas creadas por la Fundación así como aprender de la experiencia de Patricia, su fundadora.